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Tras una jornada agotadora
de esquí, un paseo por el valle a pie, a caballo,
en bici o sencillamente en coche, o la práctica
de cualquiera de los diversos deportes o actividades
que ofrece el Valle de Tena durante todo el año,
uno puede rememorar las anécdotas vividas en
el amplio salón del hotel, que dispone de varias
zonas ideales para pequeños grupos o, si lo prefiere,
relajarse en las Termas disfrutando de un baño
turco y zambullirse a continuación en la poza
fría, para acabar nadando contracorriente en
la piscina climatizada. Al día siguiente, el
completo buffet ayudará a reponer las energías
necesarias para otra jornada más en los Pirineos.
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